Marçal Ramon

Nacido en marzo de 1992 en Lliçà d’Amunt. Nómada enamoradizo del Vallés Oriental. Violinista frus-trado y acordeonista diatónico por fortuna. Eso sí, terco de tipo. Abandonó el violín después de diez años para tocar el acordeón diatónico, instrumento con el que se gana la vida. Humilde estudiante de la ESMUC y carambolesc intérprete. Rehúye los virtuosismos y cualquier tipo de protagonismo inter-interpretativo. Vivaz defensor del instrumento como medio, no como fin. Su máximo deseo es ser un mensajero más de la música tradicional de nuestro país a las siguientes generaciones. Explorador en palos de ciego de nuevos horizontes para el acordeón diatónico. Emotivo amante de la cultura tradicional y po-pular catalana, su música, sus fiestas, sus danzas y su gastronomía. Compo-sitor y arreglista. Es feliz cuando puede sentarse con un abuelo lleno de historias que contar y canciones para en-diseñar. Bailador infatigable de jotas, rumbas, sardanas, contrapasos y baile plano. Admirador de los grandes maestros que le han enseñado a vivir ya aferrarse a la tierra. Le parece recordar que de pequeño ganó algún premio de poesía.