Pep Gimeno “Botifarra”

Nacido en Xàtiva (País Valencià) el año 1960, con sólo 16 años empezó a recorrer los pueblos de las comarcas centrales valencianas buscando a las personas que conservaban viva la memoria de la música tradicional, difundiendo después las canciones a través de las actuaciones en directo y, con el tiempo, dejándolas grabadas en discos. La publicación de las interpretaciones de las grabaciones de campo comenzaron el año 1985, con el disco “Balls i cançons de la Costera”, que tuvo continuidad a través de la Escola de danses de Xàtiva.

Hasta que en el año 2006 se publicó el primer disco a su nombre, “Si em pose a cantar cançons”, producido por Néstor Mont, con unos arreglos que actualizaban el discurso musical tradicional y que significó el estallido del “fenómeno Botifarra“.

El 2009 edita “Te’n cantaré més de mil”, con la producción y los arreglos de Tóbal Rentero, que lo lleva un paso más allá del folklore y lo convierte en un artista de la llamada “Global Music” (músicas del mundo).

El año 2011 ve la luz “La barraca”, un disco en colaboración con Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries, formación musical catalana procedente de las tierras del Ebro.

En el 2012 asume el reto de unir dos formas de ver la música típicamente valencianas, la rondalla y la banda, y edita “Botifarra a Banda”, con arreglos y producción de Ramon Lorente y Pere Ródenas. Y el 2013 “Metalls d’estil”, con el prestigioso grupo Spanish Brass Luur Metalls.

El año 2014 edita el disco “Ja ve Nadal”, con arreglos de Pere Ródenas.

Y el 2015 dos trabajos más: “Home romancer”, compartiendo protagonismo con otros 3 “cantaors” valencianos: Hilari Alonso, Xavier Benedito y Jacint Hernández; y su último trabajo, “A un home que ve del poble, ningú fa baixar la cara”, con el pianista setabense Pau Chàfer.

La gran personalidad de este “cantaor” lo convierten en un comunicador irrepetible; un hombre sencillo que se niega a tener teléfono móvil, carnet de conducir o internet; un artista que nunca dice no a una colaboración con otros músicos y que mantiene intacto el realismo a pesar de su éxito (“hay que tener los pies en el suelo, y estas cosas, igual que suben, bajan”, dice en el documental que se ha hecho sobre él).

La suya es la historia de alguien que sembró en un erial (“cuando nosotros comenzamos, la música tradicional era un paisaje en ruinas”, advierte Vicent Torrent, del grupo Al Tall); Botifarraes el responsable de haber provocado en la gente “un ataque de dignidad que me hace sentir contento de ser valenciano” (como resume Miquel Gil, que también fue miembro del grupo ya disuelto Al Tall).

PREMIOS MÁS DESTACADOS:

2006: Premi Ovidi Montllor al mejor disco valenciano de música folk por el trabajo Si em pose a cantar cançons.

2008: Premi Altaveu, otorgado en Sant Boi de Llobregat el 9 de septiembre de 2008.

2009: Premi Enderrock al mejor disco de música folk por el trabajo Te’n cantaré més de mil. En el apartado de votación popular también ganó en las categorías de mejor disco, mejor cantante y mejor canción.

2010: XIII Premi Puig-Porret de la Crítica Musical de Catalunya, en la categoría de música folk.

2011: Premi Enderrock al mejor disco, mejor canción y mejor artista por el disco La barraca, otorgados por votación popular.

2013: Distinció al Mèrit Cultural, concedida por la Generalitat Valenciana.

2016: Medalla d’Honor del Consell Valencià de Cultura.